Gmail nos permite añadir cuentas de correo alternativas a nuestra cuenta de Google. La única condición que ha de cumplir la cuenta es que no sea una cuenta de Gmail, ya que de ser así estaría asociada a otra cuenta Google.

Para añadirla, basta con ir al Panel de Control de nuestra cuenta. Allí, en el apartado de Cuentas de Google, hacemos clic en Editar la información personal.

Captura de pantalla del Panel de Control de la cuenta de Google.

 

Una vez dentro, en la sección Cambiar las direcciones de correo electrónico asociadas, buscamos el campo de texto donde añadir una nueva cuenta.

Campo para añadir cuenta de correo alternativa.

Una vez hemos introducido la cuenta, nos la marca como pendiente de confirmación. Para verificar la nueva cuenta Google envía un correo de confirmación a la cuenta alternativa con un enlace. Haciendo clic en él, nos llevará a una página donde meter la contraseña de nuestra cuenta de Google y ya habremos terminado el proceso.

A partir de ahora podremos usar la cuenta alternativa para acceder a nuestra cuenta de Gmail, o recibir los correos de Google Grupos en otra dirección.

 

 

El viernes 20 de julio volví a un  Alfredos.rb. Si sois programadores Ruby en Madrid y no habéis estado en uno, reservad una comida de viernes para ir.

En este Alfredos.rb vino Agustín Cuenca y, aunque estaba en el extremo opuesto de la mesa, hubo un momento en el que  la conversación pasó a ser sobre software de calidad. Según Agustín, un software de calidad es aquel que cumple con los requisitos, tanto de funcionalidad como de tiempo. Por ilustrarlo con un ejemplo, si lo que se necesita es un programa que haga A, B y C y se necesita en 12 horas, el churro que te sale en dicho tiempo es software de calidad con tal de que cumpla con los requisitos. Si después se necesita ampliar, los requisitos han cambiado por lo que la condición “de calidad” también.

Este enfoque tiene varios puntos positivos pero, sin duda, con el que me quedo es el siguiente:

  • Es objetivo. No cabe un “en mi opinión”. ¿Cumple los requisitos? Sí. No. Si sólo cumple una parte no es software de calidad, es algo deficiente, carente de ella.
Como principal punto negativo cabe destacar:
  • No es inherente al código. Tanto es así que no puede tener menos que ver con él. La denominación de calidad va atada a un “contrato” en el que se especifican los requisitos. Así un software de calidad hoy, puede no serlo mañana.

En el rato de charla, yo comenté que mi opinión de software de calidad no era ése, sino que habría que añadir, como mínimo, que fuese mantenible. Agustín dijo en un momento dado que la definición de calidad en el DRAE es precisamente que cumple los requisitos. Puesto que no soy un Eminem que se lee el diccionario para mejorar sus rimas por las noches, me quedé con la duda hasta bien entrada la madrugada.

Busqué en el DRAE calidad. Según dicho diccionario, de calidad significa “Dicho de una persona o de una cosa: Que goza de estimación general.”. Seguramente Agustín se refiriese a la cuarta acepción, “Condición o requisito que se pone en un contrato.”, pero ésta se refiere a un sustantivo y no a una locución adjetiva, por lo que no se puede aplicar al caso.

Aunque no esté respaldada por la RAE -al fin y al cabo, por definición, el diccionario va por detrás del uso actual- la definición dada por Agustín es útil, pero no creo que refleje lo que, al menos algunos, tenemos en la cabeza cuando hablamos de que algo es “de calidad”. En el caso del software, no estoy seguro de que la calidad sea algo inherente al código; aunque tampoco creo que sea algo que depende únicamente de un contrato o una especificación.

¿Qué es software de calidad? No tengo una respuesta que satisfaga, pero seguramente esté un justo medio aristotélico entre ambas posturas. No espero una definición universal, algo que hace tiempo aprendí a no buscar fuera de las matemáticas. Al fin y al cabo, hay algunas poco satisfactorias dentro de ella.

 

Mirad, en los tiempos que corren no basta con ser programador. Además has de ser una estrella del rock, un ninja o cualquier soplapollez extra que se le ocurra al que redacta la oferta de empleo. No te piden que sepas diferenciar un árbol balanceado de uno que no lo está, te piden que seas un mercenario experto en asesinatos y espionaje. No te piden conocer algo de algoritmia, te piden que tengas una banda de rock de éxito.

Bueno, ayer, por un retweet, llegué al siguiente tweet:

Evaristo Babé on Twitter: ¡Seguimos buscando un programador friki en SinDelantal! 🙂 #symfony #empleo -> http://tumblr.com/xd71sv3x5n

No sé si necesitan que sea friki porque se paga en D12 y D20 o porque las versiones anteriores están ya muy vistas.

Los que me conocéis, sabréis que salvo por el PHP, satisfago de sobra la parte de friki. Pero dejémonos de memeces.

A raíz de eso, tuve una conversación con punkcavalle, el alter ego sin pelos en la lengua del gran Luismi Cavallé.

El enlace que pongo en el tweet no voy a reproducirlo porque, a pesar de ilustrar algún caso real, es publicidad de la empresa. De todas formas, podéis encontrar los tweets aquí, aquí, aquí, aquí y último tweet aquí. Por cierto, anécdota sobre entrevistadores que no entienden una mierda disponible en privado.

A raíz de esto, punkcavalle creó la siguiente imagen:

En una escala del 1 al 10, ¿cómo evaluaría su nivel de frikismo?

Y esa es la historia detrás del meme.

 

Cinco horas jugadas dan para una buena crítica a un juego tan esperado y ansiado como es el Dragon Age II.

Cinco horas jugadas que, tristemente, desvelan algún que otro fallo del juego.

Cinco horas jugadas que, intentando no hacer spoiler, paso a narrar.

Empezamos con Varric siendo interrogado por Cassandra, una buscadora de la Capilla que va detrás de Hawke, el Campeón, nuestro protagonista. Tras un empiece totalmente lineal, llegaremos a Kirkwall, la Ciudad de las Cadenas, donde podremos empezar a tomar decisiones y a cagarnos en nuestros antepasados. Y póngome voz de Mayra Gómez Kemp para decir que hasta aquí puedo leer.

Comparaciones.

Las comparaciones son odiosas, sí, pero si no te gustan no le llames Algo II.

Barra de acceso rápido.

La barra de acceso rápido ha sufrido un gran rediseño. Aunque más alta, el diseño es mucho más simple lo cual, personalmente agradezco profundamente. Seguramente porque yo soy torpe y se me olvidaba bloquearla en Origins, pero cada dos por tres, en vez de clicar en una acción la cambiaba de sitio, con su correspondiente lluvia de mierda al ratón.

Pantallazo del juego

Aptitudes.

Uhm, difícil elección. El panel de aptitudes ha sufrido un cambio drástico. Mientras antes teníamos las habilidades agrupadas pero de evolución lineal (vaya, que podías llegar a tener un Petrificar sin tener el más básico de hielo), en DAII tenemos las habilidades agrupadas en distintos árboles. La información queda bastante bien organizada y poniendo el ratón encima de una de las habilidades obtenemos todas sus características y requerimientos.

Todas las aptitudes del personaje

Todas las aptitudes de dos armas con explicación de la aptitud señalada.

Todas las aptitudes de dos armas

Otra modificación al respecto es que ahora una habilidad tiene mejoras. Una mejora cuesta lo mismo que cualquier otra habilidad, pero simplemente modifica a una ya existente. Por ejemplo, baja el tiempo de recarga de la misma.

Atributos.

Atributos del personaje

En mi opinión, el lavado de cara de la pantalla de atributos ha mejorado bastante. Al modificar uno de ellos, se ve cómo cambian sus efectos. Por ejemplo, al modificar Magia, veremos cómo varía la resistencia a la misma, o veremos cómo afecta a los puntos de salud el modificar la Constitución.

Fallos

Obviamente, no todo es oro, teniendo dos quejas principalmente.

Herido

Cuando un personaje acaba sus puntos de vida recibe una herida. Esto, como en el primer Dragon Age, se puede solucionar con una poción. La pena es que ya me ha pasado un par de veces eso de curarme, cambiar de zona y, ¡voilá!, mi herida ha vuelto. La pena es que en una de esas, la poción no volvió.

Cargando en la misma zona.

Tal vez mi ordenador ya sea antiquillo, pero en medio de una batalla, al cambiar entre varios personajes, produción un simbolito de cargando.

 

Las personas cercanas (o no tan cercanas), saben que siempre veo las series en V.O. Lo que poca gente sabe es que no suelo hacerlo así con las películas.

¿Por qué esta diferencia? La diferencia está en qué veo en series y qué veo en películas. En series veo cosas que me gustan, Chuck, V, Fringe, Glee, etc. En cambio, en películas veo auténticas mierdas (o que al menos así lo parecen). Por ejemplo, Megashark Vs. Giant Octopus o Mentiras y Gordas son dos de las que me dispuse a ver (ninguna de las dos conseguí verlas completas, aunque he de reconocer que aguanté más la primera que la segunda).  Aunque puede haber alguna sorpresa (Alien Raiders era bastante soportable), este tipo de películas se pueden dividir en las siguientes categorías (de mejor a peor):

  • Bastante soportable.
  • Creí que iba a ser peor.
  • Sólo el orgullo  hace que termine de ver esta peli.
  • Ni el orgullo hace que termine de ver esta película.
  • Esto no hay quien se lo trague.

En resumidas cuentas, las veo en castellano porque es la única forma de darles la más mínima oportunidad.

 

Como algunos sabréis, este septiembre me he podido licenciar (¡por fin!). Hoy, visitando el campus virtual, me encuentro un comentario medianamente jocoso de una profesora.

Para poner en antecedentes, es muy común en el campus virtual que los alumnos escriban mensajes preguntando qué tal es un profesor. La profesora, seguramente harta de esperar que Televisión Española haga una segunda edición de El Rey de la Comedia, se ha decidido en un alarde de ingenio, preguntar por un supuesto alumno.

Ante tamaña gracia, que sus dos o tres minutos le habrá llevado escribir, yo decidí, lo mejor que pudiese, contestar a su mensaje. He aquí mi obra:

> ¿Alguien puede decirme cómo es su método de estudio?

Sí, repasa los ejercicios tal y como los ha hecho el profesor, lo que en esta facultad no
garantiza que el profesor los dé como válidos en el examen, así que hay notas que no se
ajustan totalmente a sus conocimientos. De todas formas, me ha comentado que este año
intentará leer más bibliografía de apoyo y, si encuentra alguna forma mejor de hacerlo, la
utilizará en el examen. Ya le he comentado que esto tampoco garantiza que se los dé por
válidos en el examen, por muy bien que estén.

> ¿Lleva las asignaturas al día?

Normalmente no, por la tarde trabaja, pero aprovecha para ponerse al día los fines de
semana. Eso sí, contando con los exámenes de septiembre, como mucho le queda una
asignatura, de unas 10 que se coge, lo que le da una tasa de aprobados del 90%. Algo
que muchos profesores ya querrían para sí, incluso si lo restringimos a un 60%.

> ¿Acude con frecuencia a tutorías?

Suele preferir consultar las dudas por email pues, como he dicho, trabaja por la tarde, lo
que le deja un horario muy apretado por la mañana. Una pena que aún haya profesores
para los que Nuevas Tecnologías signifique boli BIC. Sin ir más lejos, en la facultad de
Económicas de esta Universidad, la profesora Catherine Millar pide a sus alumnos llevar
los trabajos en disquette. Menos mal que no hemos tirado el ordenador viejo aún.

Por cierto, llevar las asignaturas al día y acudir a tutorías sería infinítamente más fácil si
los profesores aprendieran a manejar el campus virtual. De toda la carrera, puedo contar
con los dedos de las manos (y me sobrarían, por supuesto) los profesores que les han
sacado un partido medio. Entendamos como partido medio usarlo para algo más que para
virtualizar la asignatura (que mira que me revienta que se virtualice para no poner
absolutamente nada).

> ¿Copia en los exámenes?

En todos, tiene mala memoria y se saca el DNI para apuntar el número. La letra no hace
falta, que se sabe la fórmula para sacarla. Básicamente es:

1. Se toma el nº del DNI

2. Se divide por 23.

3. Cogemos el resto (tiene que ser un número comprendido entre el 0 y el 22)

4. A cada número entre el 0 y el 22 le corresponde una letra de acuerdo con la tabla de
asignación de abajo:

0 T
1 R
2 W
3 A
4 G
5 M
6 Y
7 F
8 P
9 D
10 X
11 B
12 N
13 J
14 Z
15 S
16 Q
17 V
18 H
19 L
20 C
21 K
22 E

Por cierto, ahora que leo el nombre de mi amigo, le recomendaré alterar el orden de sus
apellidos, que eso de ir por la vida como Señor Vaguillo no le va a pintar muy bien.

De nada,

Sergio

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Sergio Arbeo Rodríguez

Desarrollador de Software Libre y pronto ex-alumno.
En frente de mi portátil.

Allá donde esté mi portátil.
Normalmente Madrid

tf.   Pídemelo en persona y cursaremos tu petición.
fax Mándame un mail con el documento escaneado.

sergio.rodriguez.arbeo@estumail.ucm.es <-- No lo uses, porque no lo leo.

Que nadie se preocupe porque este mail se llene de spam. Dentro de poco será dado de baja. Además confío totalmente en los filtros anti-spam de la U.C.M.

Sí, he escrito esa frase sin descojonarme por el camino.

 

Todo empezó con la cumbia filosófica:

Imagen de previsualización de YouTube

…la negación del todo es afirmar la nada…” Ains, qué grande.

Pero después, para mi sorpresa, llegó la cumbia matemática:

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…resta y división, suma y multiplicación, de la aritmética son el corazón…” A partir de ahora, si alguien me pregunta porqué me hice matemático, le cantaré esta cumbia.

Pero, para mi sorpresa, hace no mucho, llegó la cumbia gramatical:

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Lo que más me llama la atención es que usan “sino” en los subtítulos cuando debería ser un “si no”, que en una cumbia dedicada a las letras queda bastante mal.

 

Hace ya tiempo, los MythBuster se encargaron de comprobar que, por mucho que los estudios de Hollywood se empecinen en mostrar, un disparo no puede hacer a alguien tambalearse hacia atrás. Hicieron la prueba con un cerdo colgado, porque es más espectacular que utilizar la tercera ley de Newton (la de acción-reacción).

¿A qué viene esto? Pues a estas horas estoy terminando de ver The Phantom, un poco truño, pero pasar el rato no está mal. En esta miniserie llegan un paso más lejos: los disparos no hacen a alguien tambalearse hacia atrás, les hacen salir volando de tal manera que los saltos de The Matrix se quedan en simples aprendices de parkour. Para que os hagáis una idea, al disparar a un malo (de estos secundarios sin importancia, de esos cuyo nombre sale después del del chico del café en los créditos), éste ha salido disparado y se ha quedado incrustado en la pared. Por supuesto, el malo no ha muerto porque llevaba una bonita capa de kevlar debajo del disfraz de electricista o similar (que nunca falte en el maletín de la señorita Pepis, versión Hitman) una capa de Kevlar de buena calidad, no de eso que te venden en el Lidl (ese gran supermercado que hizo que la venta de plátanos se multiplicase por diez por una pequeña equivocación de contenido).

Resumiendo, que sepáis que se ha abierto la veda para que los disparos sean más y más espectaculares (el avezado lector entenderá esto como irreales, fantasiosos). Por supuesto, si tengo tiempo y me apetece, escribiré una crítica de la miniserie, pero eso requiere un esfuerzo y un tiempo que, sinceramente, no sé si merece.

 

Pensé que preferías hablar C-menos.

Owen Harper

Es C++. También sé que Java es algo además de un café y que Ensamblador no tiene nada que ver con los muebles de IKEA.

Toshiko Sato

Estoy leyéndome la primera novela de Torchwood, Another Life, y, a pesar de lo raro que se puede hacer leer algo ambientado en la primera temporada después de haber visto las tres, he de reconocer que me está gustando. Os seguiré informando de la novela, pero la joya de arriba tenía que compartirla.

 

No, no me referiero a Santanico  Pandemonium, el personaje de Salma Hayek en Abierto hasta el amanecer; sino  al último tema de Kamelot.

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Sacan disco la semana que viene, Poetry for the Poisoned. Espero que Grooveshark lo añada en poco tiempo, que ya tengo ganas de escucharlo.